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jueves, 13 de octubre de 2016

Receta del Flammkuchen

Como prometí, aquí está la receta del Flammkuchen, una especie de pizza muy rica típica de esta región de Alemania y de la vecina Francia. Supongo que esto será como el salmorejo y el gazpacho, que habrá miles de recetas, una por casa y por madre, pero esta es la que yo conseguí. Pero primero un poco de historia. La palabra Flammkuchen, significa literalmente "tarta flambeada" aunque no tenga nada que ver con un pastel y sea una comida salada. Su origen se remonta a cuando antiguamente en las panaderías querían comprobar que la temperatura del horno era la apropiada, estiraban un trozo de masa hasta dejarla muy finita y la metían en el horno. Si esta pieza se hacía en un determinado tiempo significaba que el horno ya estaba listo para meter el pan. Pronto vieron que eso se podría aprovechar y comenzaron a vender esos trozos de masa fina y crujiente con una salsa de nata, bacon/panceta y cebolla. Y así surgió. Ahora sí, la receta.

Ingredientes como para dos Flammkuchen hermosos (4-5 personas):
  • 250 g de harina tipo 550 (harina de fuerza). Un poco más para amasar.
  • 50 g de harina tipo 1150 (semi-integral de centeno)
  • Una pizca de sal.
  • 175 ml de agua tibia (aproximadamente)
  • 20 g de levadura fresca prensada. No vale levadura química!
  • 200 g de Schmand (nata agria)
  • 50 g de Schlagsahne (nata líquida de montar)
  • Cebolla roja
  • Pimienta
  • Bacon/panceta cortado a tiritas
Ingredientes del Flaumkuchen, Flammkuchen Zutaten

Cómo se hace:
  1. Mezclar las harinas y la sal en un cuenco y hacer un volcán en el centro.
  2. Añadir la levadura disuelta en agua tibia. Cuidado con ponerla muy caliente, que se muere la levadura. 
    Harina y levadura

  3. Amasar, amasar y amasar. La harina de centeno la hace un poco más engorrosa de trabajar, pero el secreto es paciencia y amasar bastante. La masa es bastante pegajosa al principio pero hay que evitar añadir mucha más harina, para que no quede demasiado seca.
  4. Hacer una bola con la masa y dejarla en un sitio calentito unos 45 minutos o hasta que doble su tamaño.
  5. Amasar de nuevo brevemente y dividir la masa en dos. Hacer dos bolitas y dejar reposando en un sitio cálido unos 15 minutos más. Poner el horno a precalentar a 250 ºC. 
  6. Preparar entre tanto: una mezcla con los dos tipos de nata, pimienta al gusto y una pizca de sal si se quiere. 
    Nata
  7. Estirar la masa hasta que quede muy finita
  8. Extender encima la mezcla de natas y sobre ésta el bacon y la cebolla cortada en aros finos.
    Elaboración del Flammkuchen, Flammkuchen Zubereitung

    Flammkuchen Zubereiten, Elaboración del Flammkuchen
  9. Meter al horno en una bandeja en la parte baja. Es importante que sea en la parte baja para que la masa quede crujiente. Se cocina en unos 10-15 minutos. Como truco para saber si está listo se puede abrir el horno y levantar con cuidado el Flammkuchen de la bandeja, si está firme y doradito por abajo, está listo. 

    Flammkuchen

    Flammkuchen

Guten Appetit!



jueves, 29 de septiembre de 2016

La harina alemana


   Antes de venir a Alemania, yo solo conocía la harina de fuerza y la de repostería y como mucho la de garbanzo para las tortillitas de camarones. Entonces llegó el momento de tener que comprar harina (Mehl) y encontrar en la sección de harinas varios tipos con una numeración extraña. Lo más que pude diferenciar fue las que eran integrales de las que eran blancas. Me dejé guiar por el klassik que ponía el paquete y cogí la 405, sin tener ni idea de para qué servía. Poco después conseguí la receta para preparar Flammkuchen, una especie de pizza muy finita y muy rica (ya pondré la receta) y cual fue mi sorpresa cuando entre los ingredientes ponía no sé cuantos gramos de harina 550 y no sé cuantos de harina 1150, y la que yo tenía en casa era 405. ¡Qué lio!
harinas
Harinas

 Resulta que las harinas aquí en Alemania están clasificadas con una numeración. Y cuando no sabes a qué se refiere, entras en shock en el supermercado porque no sabes cuál es la que vale para tu receta. Por supuesto en los paquetes no hay mucha información al respecto, si no, sería fácil. Pregunté a mis compis alemanes y me lo explicaron perfectamente. Las harinas se dividen según su contenido en gluten, a más gluten, más fuerza y según el tipo de cereal: Weizen (trigo), Dinkel (espelta) y Roggen (centeno).



  • Harina 405: Es la harina de repostería. No es una harina de fuerza, con lo que no es adecuada para hacer pan, pero sí dulces. 
  • Harina 550: Es la que nosotros llamamos en España harina de fuerza. Si quieres hacer pan o masa de pizza, esta es tu harina! 
  • Harina 630: Es harina refinada de espelta. Ni idea de para qué se usa. Lo investigaré
  • Harina 1050: Es harina de espelta pero no refinada del todo, como si dijéramos "semi-integral".
  • Harina 1150: Es harina de centeno, pero al igual que la anterior, no refinada del todo.

Las distintas harinas se pueden encontrar también en su versión Vollkorn, que literalmente significa "grano completo" es decir, integrales. Aparte tenemos distintos preparados a base de harina para distintos propósitos:  
  • Spätzlemehl, para preparar los Spätzle, una especie de pasta típica del sur de Alemania.
  • Pizzamehl, para Pizza.
Y también harinas de otras cosas:
  • Maismehl: Harina de maíz. Esto no es exactamente como nuestra "maicena". Si queremos comprar algo similar a la maicena, que es fécula de maíz, tenemos que buscar lo que se llama Speisestärke, que literalmente se podría traducir como "endurecedor (stärke) de platos (speise)". El alemán es un idioma maravilloso.
  • Mandelmehl: Harina de almendras.
  • Hafermehl: Harina de avena.
  • Kartoffelmehl: Harina de patata.
  • Kokosmehl: Harina de coco.
  • Kichererbsenmehl: Harina de garbanzo. Como aquí camarones no venden, la usarán para otra cosa. 
   Y por si no era suficiente y no sabíamos qué elegir, todo ello lo tenemos también en versión Bio! La verdad es que aunque al principio pueda parecer agobiante, es todo un lujazo la enorme variedad de cosas que puedes encontrar en los supermercados, y eso es una de las cosas que más me gustan de vivir aquí. Seguro que todo esto también lo hay en España, pero en supermercados más exclusivos a precios desorbitados, o al menos en los supermercados que yo frecuentaba estas cosas no las había. Y llegar aquí y encontrar toda esta variedad en un supermercado normal, pues es impresionante. Y aún no he hablado de las bebidas.